Cómo Resolver Conflictos!

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¿Qué es el enojo?

ENOJO: Hostilidad, ira, rabia. Apetito desenfrenado de deseo de venganza por algo que generalmente afecta al prójimo (en esos momentos la gente se olvida de Dios y de su palabra).-

El enojo, viene a ser el comienzo de los conflictos, pues un malestar que se produce en el interior de una persona y que se manifiesta de distintas maneras, desde cambiar el estado de ánimo, hasta atentar contra la integridad de otra u otras personas. Es una energía que puede canalizarse de distintas maneras.

Sin duda alguna las emociones nos hacen reaccionar, y el enojo es una de ellas, todo lo que nos rodea nos hace reaccionar temperamentalmente; no todos tenemos un mismo temperamento y esas diferencias son causas a veces de disconformidad con los demás (capricho).-

Todo lo anterior es condicionado por como nos hayan enseñado de pequeños, si aprendimos a resolver los conflictos por medio de la violencia, realmente no nos enseñaron a resolverlos, sino a aumentarlos; por ello es necesario reconocer como nos afecta el enojo, porque es allí donde comienza el conflicto. Debe tener cuidado con el conflicto interno, sobre todo con respecto a cosas o leyes que como ser humano no puede cambiar. Por ejemplo: “enojarse con Dios por la muerte de un familiar” otros similares.-

¿Es pecado enojarse?

Un pasaje muy conocido y muy discutido y enseñado en las congregaciones es Juan 2.13-16 que dice: “Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

También en el libro de los Hechos de los apóstoles, se nos relata el sentimiento del Apóstol Pablo en la ciudad de Atenas en Grecia, en Hechos 17.16 dice: “Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría”.

El predicador, percibe el conflicto, pero cada uno lo percibe a su manera. Cuando el conflicto es visto de esta manera, se convierte en capricho; y el capricho consentido sobre una persona que quiere que las cosas se hagan como ella quiere, esto crea conflictos muy fuertes en el mundo; pero en la iglesia esto es además muy peligroso.

¿Qué sucede cuando ambas partes en conflicto tienen razón? El razonamiento que Dios puso en nosotros nos hace entender las cosas mejor de lo que creímos, pero cada quien puede tener razón a su manera, pero es aquí donde debe prevalecer Dios sobre los hombres. Es bueno escuchar a las partes en conflicto; pero es mejor escuchar a Dios a ver que opina él al respecto y esto lo podemos consultar en la Biblia todo el tiempo; pues ella es nuestra fuente de autoridad y bendición para sobreponernos a cualquier dificultad que se nos presente.-

En la carta a los Efesios se nos enseña algo que de alguna manera responde a nuestro cuestionamiento inicial pues dice de la siguiente manera: “Airaos, pero no pequéis; o se ponga el sol sobre vuestro enojo” Efesios 4.26

¿Es pecado enojarse? Ciertamente no es pecado enojarse, pero el enojo es la puerta de entrada del conflicto y las reacciones que genere pueden ser desastrosas y ello si se convierte en pecado, la acción realizada en contra de alguien. Porque esto trae como consiguiente la ira y la amargura y se crea en la persona una raíz de amargura a causa de una situación simple. Por lo que debemos tener cuidado con esta triada.

Enojo —> Ira —> Amargura

Por tanto se deben respetar las propias individualidades, pero hay que establecer las situaciones generales. Cada persona tiene su propia autonomía. Cada persona toma sus propias decisiones. Pero debe ser consiente que las decisiones que tome pueden traer consecuencias graves en su vida secular y en su vida espiritual.-

¿Cómo se puede influir en los demás?

A veces es difícil reconocer que la fuente de conflictos seamos nosotros mismos; esto quiere decir que si no cambiamos nosotros primero difícilmente podemos pedirle a alguien que cambie su forma de sentir y de vivir. En síntesis si nosotros no cambiamos, siempre vamos a generar conflictos.

Los seres humanos somos complicados, pero tenemos capacidad para aprender, porque Dios puso algo especial en nosotros.-

¿Por qué hay tantos conflictos en las congregaciones?

Sencillamente porque nos vemos a nosotros mismos no a Dios, cuando dejamos a Dios en segundo o tercer plano, comienza el conflicto, porque no hemos aprendido a vivir, pero es necesario reconocer que los conflictos son parte de la vida, lo que realmente importa es fortalecernos a la hora de resolverlos, porque no lo hacemos por nuestra propia fuerza, sino que un poderoso gigante va delante de nosotros derribando fortalezas, para que podamos pasar nosotros y salir adelante.-

Un profeta de Dios un día sintió morir, pues el conflicto era de muerte, su nombre era Elías… véase 1 Reyes 18 y 19.-

Algunas de las cosas que pueden generar conflictos son las siguientes:

  • Buscar el perfeccionismo en las cosas a través de sus defectos.
  • Enojarse con facilidad por cualquier cosa.
  • Molestarse cuando alguien no escucha.
  • Buscar siempre el fondo de una situación particular que no le atañe.
  • Hacer juicio sobre algo o sobre alguien sin tener todas las pruebas.

 Algunas cosas que pueden mejorar tu vida espiritual y de convivencia:

  • Poner a Dios en primer lugar en tu vida.
  • Amar a tu familia y cuidar de ella como Dios manda.
  • Ayudar a los demás cuando se puede.
  • Hacer amigos con facilidad, atendiendo sus necesidades.
  • Saber aprender primero, para saber enseñar después.
  • Además de lo anterior reconocer siempre que la Biblia es la fuente de riqueza espiritual y de consejería que podemos tener, que prevalezca su consejo antes que cualquier consejo de un ser humano. En colosenses 3.5 nos dice: “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca”.

Esto también es parte de los deberes cristianos que aparecen en la carta de Romanos 12. 17-21 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.

Vence el mal con el bien es el mensaje central de este pasaje. Esto sucede porque lo que hacemos o decimos afecta a los demás, ya sea positivamente o negativamente, solo que a veces nos importa y a veces no. De esto entendemos que el enojo puede tener dos características: POSITIVA Y NEGATIVA.-

Recuerde que en la vida del creyente se nos dice que todo es lícito, pero no todo conviene. Es necesario ser sabio, pero con sabiduría de Dios para salir de esta situación. Pues es un mandamiento cambiar para bien, pero si alguien no quiere cambiar, entonces simplemente está perdido.-

Es fácil lanzar un mensaje del púlpito (Biblia) al exterior, a los que te oyen, pero es difícil a veces interiorizar el mensaje, es decir de la Biblia a mi interior y después de la Biblia a los demás.-

¿Qué es lo que más afecta en la vida para generar conflictos?

Indiscutiblemente es el problema de actitud de las personas, la vida al igual que un vehículo necesita mantenimiento para seguir funcionado, y ese mantenimiento y sustento nos lo brinda la palabra de Dios.-

 El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.     Proverbios 14.17

 La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.     Proverbios 19.11

El necio al punto da a conocer su ira; Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.  Proverbios 12.16

Cuando se está consiente que nuestra actitud va a dañar a los demás, entonces somos nosotros los que estamos obligados a cambiar. Pero las viejas costumbres nos afectan y sería bueno meditar en esos proverbios. Los cuales nos enseñan que la vida se puede ver desde un punto de vista diferente. Y responder a estas preguntas: ¿Qué hace un iracundo?
¿Qué haces cuando alguien te ofende?
¿Cómo muestras tu enojo?

La Biblia enseña que el que se enoja con su hermano es un homicida. Las cosas vienen como resultado de todo, la reacción se produce en cadena, porque el enojo lleva a la ira, la ira a la amargura y esto a la acción de dañar al prójimo, incluso a arrebatarle la vida.-

El desarrollo del cristiano es lo que puede cambiar al mundo. Por ello Dios nos dio un espíritu que todo puede lograrlo. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1.7
No podemos exigir un cambio en los demás si antes no cambiamos nosotros y tenemos dominio sobre nuestras emociones. Cuando se trata de mediar en un conflicto se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Que todos los involucrados estén sentados.
  • Los gestos, la forma como se hace cuenta mucho.
  • Se debe evitar la cercanía física entre las personas en conflicto.
  • Evitar que los hijos o familiares o terceros estén cerca e interviniendo en la situación, para que no se  den alianzas de hijos y padres contra si mismos.
  • Evitar la permisividad excesiva en los hijos.
  • Guardarse de intervenir innecesariamente, poner las reglas bien claras en la palabra de Dios. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4.6-7
  • Prohibido llorar, esto trae como consecuencia la lástima y que el moderador se ponga de acuerdo o haga lado a una de las partes en conflictos.
  • Prohibido insultar a cualquiera de las partes, si no se respetan es inútil mediar entre ellos y debe cancelarse la sesión inmediatamente hasta que estén listos para comenzar de nuevo. Proverbios 15.1
  • Usar las palabras correctas y exactas.- Proverbios 25.11
  • Busca la paz con los demás, no que te den la RAZÓN.
  • Ver el conflicto como algo que se puede solucionar, caso contrario no se podrá hacer nada, cuando uno de ellos no es cristiano, se recomienda hablarle de la necesidad de Cristo en sus vidas y hacerlo de forma que le agrade.
  • LA ESTIMA que tan conforme está con lo que se tiene y lo que se es, o quisiera ser diferente?
  • Practicar la empatía y ser imparcial si se es un mediador entre conflictos.

 

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