Pasaje base: Juan 4:34 ”Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”
Introducción: La vida del hombre siempre va a presentar situaciones en las que debe decidir si seguir la voluntad de Dios o apartarse de ella. Dios ha dado a conocer su voluntad en el hombre, renovando nuestro entendimiento para que sepamos ser agradecidos, contentos con lo que tenemos y pidiendo siempre el acompañamiento de Dios en cada momento de nuestras vidas. (Miqueas 6:8; Ro. 12:2)
Miqueas 6:8 "Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios."
Romanos 12:2 "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta."
Jesús durante su ministerio nos mostró lo profundo de su compromiso con la fe y con la obra, porque no vino para agradarse a sí mismo sino para hacer la voluntad de su Padre que le envió, y que cumpliese así y acabara su obra. (Fil. 2:7-8; compárese Heb. 9:14)
Filipenses 2:7-8 "Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz."
Hebreos 9:14 "¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?"
El compromiso del Señor iba muy profundo porque era una misión de rescate del ser humano, lo cual implicaba un sacrificio completo y por ello era una necesidad apremiante, tanto como la comida o la desesperación por comer. (Véase Mt. 4:4)
Mateo 4:4 "Él respondió y dijo: Escrito está: No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."
Muchas de las veces por la falta de interés o de confianza en Dios nos desanimamos a tal grado que ya no nos importa la obra, la cual hemos sido enviados a acabar. Para ello sin duda necesitamos conocer y recordar cuál sea esa voluntad de Dios, la cual se propuso en Cristo Jesús y completar esa obra por medio de la iglesia. (Véase Col. 1:9; compárese 1 Tim. 2:3)
Colosenses 1:9 "Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,"
1 Timoteo 2:3 "Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,"
De esta manera damos gracias por la fe de los hermanos, por el privilegio que Dios nos ha dado de ser parte importante y funcional de su obra aquí en la tierra, pues es por medio de la iglesia que se dan a conocer los misterios celestiales y la salvación que es por la fe en Cristo. (Ef. 3:10-11)
Efesios 3:10-11 "Para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,"
La obra fue acabada en la cruz, y quedó disponible para todo aquel que quiera obedecer.(Heb. 5:9)
Hebreos 5:9 "Y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen;"
El fin del propósito divino es que el hombre alcance la salvación, que conozca la fe, que demos gracias por lo que somos, por lo que tenemos y por el camino que nos falta.